La Selección Argentina logró un debut exitoso al derrotar por 1 a 0 a Islandia en un partido durísimo, correspondiente a la primera fecha de la fase de grupos.
El único gol del encuentro lo marcó Lionel Messi. El capitán argentino frotó la lámpara en el segundo tiempo con un remate cruzado desde afuera del área que descolocó al arquero rival.
El equipo europeo fiel a su estilo se replegó en defensa y apostó al contragolpe físico. Argentina dominó la posesión de la pelota durante los noventa minutos pero le costó romper el cerrojo defensivo impuesto por los islandeses en la primera mitad.
La genialidad de Messi destrabó el partido
Cuando el partido parecía entrar en un terreno de desesperación y juego friccionado apareció el diez. Messi recibió un pase de espaldas, giró rápido para sacarse a dos defensores de encima y colocó la pelota contra el palo derecho, desatando la locura de los miles de fanáticos argentinos presentes en el estadio.
Con este resultado el conjunto albiceleste suma sus primeros tres puntos clave para liderar el grupo y llegar con confianza al próximo compromiso del torneo.
